Antes de encargar una sesión, conviene tener claros algunos puntos sobre cómo se organiza el trabajo, qué incluye cada encargo y qué se espera de la propiedad. Estas notas no sustituyen al presupuesto, pero ayudan a que no haya sorpresas.
Ámbito de la sesión
Cada encargo se define por estancias y por tiempo estimado de trabajo. Una vivienda habitual suele necesitar entre dos y cuatro horas de toma, mientras que un local comercial puede requerir una visita previa para localizar los puntos de luz y los recorridos que interesa mostrar. El presupuesto se ajusta a ese plan, no a una tarifa cerrada por metro cuadrado.
Preparación de la propiedad
La puesta en escena corre por cuenta del propietario o del profesional que encarga el reportaje. No retiramos muebles ni hacemos cambios de decoración, pero sí podemos orientar sobre qué elementos conviene apartar, qué cortinas funcionan mejor y cómo dejar las superficies para que la luz natural haga su trabajo. Si se necesita styling adicional, se pacta aparte.
Edición y selección de archivos
La edición está incluida en todos los encargos e incluye corrección de luz, balance de blancos y enderezado de perspectivas. Se entrega una selección curada, no todas las tomas realizadas. Para portales inmobiliarios se preparan archivos en formato horizontal estándar; para memorias de obra o publicaciones profesionales, se puede ampliar la selección y trabajar formatos verticales si el uso lo requiere.
Vídeo y piezas en movimiento
Las secuencias en vídeo se entienden como complemento al reportaje fotográfico. No son producciones cinematográficas, sino piezas breves que muestran cómo se recorre una estancia, cómo entra la luz a distintas horas o cómo funciona un espacio de trabajo. Se graban con trípode y estabilizador, y se entregan editadas y listas para usar en redes o en la ficha del inmueble.
Plazos y entregas
El plazo de entrega se fija al confirmar el encargo y depende de la carga de trabajo del momento. Lo habitual es recibir las imágenes editadas en un plazo de cinco a diez días laborables. Si hay una fecha límite por publicación o entrega de obra, conviene indicarlo al pedir presupuesto para organizar el calendario con margen suficiente.
Uso de las imágenes
Las fotografías se entregan para el uso indicado en el presupuesto: anuncio de venta o alquiler, memoria de obra, portfolio profesional o redes. Si más adelante se quiere ampliar el uso, por ejemplo incluir las imágenes en una publicación impresa o cederlas a un tercero, se puede ampliar la licencia sin necesidad de repetir la sesión.
Estas precisiones buscan que el encargo se ajuste a lo que realmente necesitas. Si tu caso tiene particularidades, se valoran al preparar el presupuesto.